El invierno tiene mala fama: frío, lluvia, nieve, maletas gigantes y aerolíneas low cost poniendo pegas en la puerta de embarque. Pero bien planteado, puede ser la mejor época del año para viajar barato: mercados navideños, ciudades iluminadas, montaña, vuelos fuera de temporada alta y alojamientos con precios mucho más bajos que en verano.
La clave está en cómo te vistes y cómo organizas tu equipaje. No se trata de llevar mucha ropa, sino de combinar bien las capas, elegir las prendas adecuadas y exprimir al máximo el equipaje de mano sin pasar frío.





