Llegar a una ciudad nueva es un momento mágico: estaciones, aeropuertos, señales en otro idioma, barrios con nombres que no te suenan de nada… y una pregunta clave: “¿y ahora por dónde empiezo?”. En ese punto, usar bien los mapas y las apps marca la diferencia entre perderte, pagar taxis caros o moverte con seguridad y presupuesto controlado.
No se trata solo de poner una dirección en el móvil y seguir la flecha azul. Se trata de leer el mapa como un viajero inteligente: elegir bien el barrio, ver distancias reales, entender el transporte público, agrupar visitas por zonas y aprovechar las apps sin depender ciegamente de ellas. Con una buena estrategia de mapas, tu viaje low cost se vuelve mucho más fácil, barato y disfrutable.
