Cuando piensas en viajar barato, seguramente lo primero que te viene a la cabeza son vuelos low cost y alojamientos económicos. Pero hay un factor que marca la diferencia en el presupuesto final y del que casi nadie habla: los planes que eliges en destino.
Si sabes combinar bien planes gratis y casi gratis con alguna actividad de pago muy bien escogida, puedes disfrutar de la ciudad como si fueras local, sin reventar la cartera y sin renunciar a lo importante. Este artículo es una guía práctica para que, vayas donde vayas, tengas un sistema para encontrar qué hacer sin gastar casi nada.








