Todos hemos visto ese “chollo” de alojamiento que parece perfecto: barato, fotos bonitas y una frase mágica en la descripción: “a 10 minutos del centro”. Luego llegas y descubres que los 10 minutos eran en coche, que el barrio no tiene casi aceras y que cada día te dejas un dineral en transporte o taxis.
Elegir alojamiento barato y bien situado no es cuestión de suerte, es una mezcla de mapa, barrio, transporte, reseñas y detalles escondidos en las fotos y condiciones. En esta guía corta de tips vamos a ver una metodología sencilla para que puedas elegir tu próximo alojamiento con cabeza, sin miedo a caer en trucos de marketing y manteniendo el espíritu low cost.

